Diferencias entre Artrosis y Artritis en la Rodilla: Guía Completa

diferencia entre artritis y artrosis

Introducción

El dolor de rodilla es un problema muy común, y dos de sus principales causas son la artrosis y la artritis. Aunque muchas personas confunden estos términos, son enfermedades distintas con causas, síntomas y tratamientos específicos.

En mi caso, he lidiado con artritis en la rodilla tras varias operaciones de menisco. Con el tiempo, aprendí que un buen tratamiento marca la diferencia, y he encontrado alivio con inyecciones periódicas de ácido hialurónico y fortalecimiento muscular. Pero cada caso es único, y es clave conocer a fondo estas enfermedades para encontrar la mejor solución.

En este artículo, te explicaré qué diferencia la artrosis de la artritis, cuáles son sus síntomas, causas y tratamientos, y qué puedes hacer para prevenir su avance.

¿Qué es la artrosis y qué es la artritis?

Aunque ambas afectan las articulaciones, tienen orígenes muy diferentes.

La artrosis es una enfermedad degenerativa que se produce por el desgaste del cartílago en la rodilla. Con el tiempo, los huesos rozan entre sí, causando dolor y rigidez. Es más común en personas mayores, deportistas o quienes han sufrido lesiones previas.

La artritis es una inflamación de la articulación, generalmente causada por enfermedades autoinmunes, infecciones o factores genéticos. A diferencia de la artrosis, la artritis no solo afecta el cartílago, sino también el tejido sinovial y los ligamentos.

Un dato clave es que la artrosis es un desgaste progresivo, mientras que la artritis suele causar inflamación y dolor repentino.

Causas principales de la artritis y la artrosis en la rodilla

¿Por qué se desarrolla la artrosis?

  • Envejecimiento y desgaste natural del cartílago.
  • Sobrecarga de peso en la rodilla (obesidad, deportes de alto impacto).
  • Lesiones previas, como roturas de menisco o ligamentos.
  • Factores genéticos (predisposición familiar).

En mi caso, la artrosis se convirtió en un problema tras mis operaciones de menisco. Al perder parte del amortiguador natural de la rodilla, el desgaste se aceleró, generando molestias cada vez más frecuentes.

¿Por qué aparece la artritis?

  • Enfermedades autoinmunes (como artritis reumatoide).
  • Infecciones que afectan la articulación.
  • Factores genéticos y predisposición hereditaria.
  • Golpes o traumatismos en la rodilla.

Un dato clave es que la artritis puede afectar a personas de cualquier edad, mientras que la artrosis es más común después de los 50 años.

Síntomas y cómo diferenciarlos

Síntomas de la artrosis en la rodilla

  • Dolor progresivo que empeora con la actividad.
  • Rigidez matutina que mejora al moverse.
  • Crujidos o chasquidos al doblar la rodilla.
  • Deformación de la articulación en casos avanzados.

Síntomas de la artritis en la rodilla

  • Dolor intenso que puede aparecer de golpe.
  • Inflamación visible y enrojecimiento.
  • Sensación de calor en la articulación.
  • Dolor incluso en reposo o por la noche.

En mi caso, el dolor y la rigidez me hicieron notar que algo no estaba bien tras mis cirugías. Aunque el desgaste era progresivo, había días en los que la inflamación me limitaba mucho.

Tratamientos disponibles

No hay cura definitiva para la artrosis ni la artritis, pero hay muchas opciones para controlar el dolor y mejorar la calidad de vida.

Fisioterapia y fortalecimiento muscular

  • Ejercicios de bajo impacto: Natación, bicicleta estática, yoga.
  • Ejercicios específicos: Fortalecer el cuádriceps ayuda a proteger la rodilla.
  • Terapias alternativas: Acupuntura, electroterapia o masajes.

Desde que comencé a fortalecer los músculos de mis piernas, mi rodilla ha mejorado mucho. Noté que el dolor disminuyó y la movilidad aumentó.

artritis o artrosis

Medicamentos y suplementos

  • Antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno) para aliviar el dolor.
  • Condroitina y glucosamina para proteger el cartílago.
  • Inyecciones de ácido hialurónico para mejorar la lubricación.

Después de probar varios tratamientos, lo que realmente me ha funcionado son las inyecciones de ácido hialurónico. Me ayudan a reducir la fricción en la rodilla y a mantener una movilidad más fluida.

Opciones médicas y quirúrgicas

  • Infiltraciones con corticoides en casos de inflamación severa.
  • Prótesis de rodilla en casos avanzados de artrosis.
  • Cirugía correctiva si hay deformaciones importantes.

Prevención y cuidados diarios

  • Mantén un peso saludable: Cada kilo extra aumenta el desgaste en las rodillas.
  • Evita deportes de alto impacto: Cambia correr por natación o caminatas.
  • Fortalece los músculos: Unos cuádriceps fuertes protegen la articulación.
  • Aplica frío o calor según la necesidad: Frío para inflamaciones, calor para rigidez.
  • Usa soportes adecuados: Rodilleras y plantillas pueden ayudar a aliviar la carga.

Desde que ajusté mi rutina y añadí ejercicios específicos, mi rodilla ha mejorado notablemente. Aunque la artritis sigue presente, los síntomas son mucho más manejables.

Conclusión

Tanto la artrosis como la artritis en la rodilla pueden afectar la calidad de vida, pero con el diagnóstico y tratamiento adecuados, es posible controlar los síntomas y mejorar el movimiento.

En mi experiencia, el fortalecimiento muscular y las inyecciones de ácido hialurónico han sido clave para manejar el dolor y seguir activo. Cada caso es diferente, por lo que es fundamental buscar un tratamiento personalizado con un especialista.

Si tienes molestias en la rodilla, no las ignores. Actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida con dolor y una con movilidad plena.

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